Día de la primavera

PRIMAVERA…

QUE LA SANGRE ALTERAS"

¡Cansao estoy de decirte
que dejar de quererte es imposible!
No te laves más la cara
con agua de flores
que ya suficiente guapa eres;
te pones irresistible
cuando tus pestañas
hacen cosas raras
mirándome para luego irte
con las prisas
¡A ver si te enteras
que no es sólo tu trasero
ni tus peras!
¡ni tus malditas caderas!
que son los mares y las praderas
de tus ojos jaspeados,
la sonrisa que en la brisa dejas,
el trasiego ¡pa'quí pa'llá!
de tu cuerpo dorado
como miel de abejas;
¡amapolas tus labios!
cómo te los mordisqueas
mientras tu mirada azul
se me sincera
Es como embriagarse de vida
mientras intento comprender
tus tiempos y mis desvaríos:
por qué nunca darán la medida
tus botas de mujer
ni el corte de tu falda;
y no entender por qué no tiene fin
el escote de tu espalda
¡Ay primavera!
eres como una mujer
dejándose ver…
¡poder hablar tu lenguaje!
... y jugar en tu jardín
a que no halla guerras
Y cuando de tí salga
que sigas sintiéndome
hasta en los tatuajes
de la tierra
Soñar con volver a tus orillas
y colorear tus sueños
y enarbolar mis banderas
hasta caer rendido otra vez
entre tus verdes piernas

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